jueves, 12 de febrero de 2015

Ejercicios para relajarse y dormir bien.

Ejercicios para relajarse y dormir bien



La vida diaria está llena de ocupaciones y obligaciones ineludibles, el actual ritmo frenético hace que en muchas ocasiones te sea difícil relajarte y desconectar.

Esto hace que acumules tensión a lo largo del día que puede llegar a provocarte un gran malestar y si esta situación se prolonga en el tiempo y a lo largo de los días sin que hagas nada al respecto, puede llegar incluso a enfermarte.

Cuando sientas que necesitas relajarte, liberar tensión y desconectar, puedes hacer esta rutina de ejercicios para relajarse, también puedes hacerla antes de acostarte, te ayudará a dormir bien, es muy fácil de hacer y te llevará poco tiempo.

La secuencia está compuesta por tres ejercicios de yoga para relajarse muy sencillos.


Puedes ver los ejercicios en el vídeo de abajo



Primer ejercicio:

A este ejercicio se le suele llamar postura del gato. Comienza en posición de cuadrupedia sobre una esterilla o manta, desde ahí inhala lenta y profundamente elevando la cabeza y el coxis hacia arriba a la vez que curvas la espalda llevando el abdomen hacia el suelo.

Mantén unos instantes la posición, estira bien y siente las sensaciones del cuerpo.

Exhala con calma y lleva la cabeza hacia abajo, mete el coxis hacia dentro a la vez que curvas la espalda hacia arriba. 

Permanece unos instantes en esa postura y observa cómo está tu cuerpo, si lo notas tenso, intenta soltarlo. 

Termina con la postura del niño, lleva el cuerpo hacia atrás, apoya los glúteos sobre los talones y estira bien los brazos y la espalda, permanece ahí unos segundos.

Este ejercicio es muy bueno para liberar la tensión que puedas tener acumulada en la espalda y para flexibilizar tu columna vertebral.

Puedes hacer el ejercicio de uno a cinco minutos, según percibas que lo necesitas.

Si tienes problemas en las articulaciones o te resulta incómoda la postura puedes ponerte un cojín o una manta doblada debajo de los tobillos, otra debajo de las rodillas y otra debajo de las palmas de las manos. 

Si te siguen molestando las muñecas y te resulta más cómodo puedes apoyar todo el antebrazo sobre la manta. 

Segundo ejercicio:

A este ejercicio se le suele llamar postura del niño.

Comienza sentada en el suelo con los glúteos sobre los talones, y las palmas de las manos apoyadas sobre las rodillas, desde ahí lleva el cuerpo hacia delante hasta tocar con la frente en el suelo, a la vez que llevas los brazos hacia atrás colocando las palmas de las manos hacia arriba, relaja los brazos, déjalos caer hacia el suelo, relaja tu cuerpo, siente tus sensaciones y deja ir toda tensión. Procura que los glúteos no se despeguen de los talones, si lo hacen, puedes poner un cojín entre ellos. 

Permanece en esa postura respirando lenta y profundamente a la vez que te relajas, este ejercicio es muy bueno para estirar la espalda.

Eleva el cuerpo, separa un poco las rodillas, eleva los brazos juntando las palmas de las manos e inhala con calma llenándote de aire, lleva el cuerpo y los brazos hacia delante, apoya la frente en el suelo y estira los brazos y espalda, siente el estiramiento y relájate, deja ir toda tensión.

Si tienes problemas en las articulaciones o te resulta incómoda la postura, puedes poner un cojín o una manta doblada debajo de los tobillos, otra debajo de las rodillas, otra entre los muslos y las pantorrillas por detrás de la articulación de la rodilla, y otra debajo de la frente.

Mantén la postura el tiempo que necesites para relajarte.

Tercer ejercicio:

Tumbada en el suelo boca arriba eleva las piernas contra una pared, de tal manera que la cadera quede pegada a la pared.

Es frecuente que al tumbarte con las piernas estiradas hacia arriba quede un pequeño hueco entre el suelo y la zona lumbar, procura mantener la parte inferior de la espalda pegada al suelo, si no te resulta posible, coloca una manta doblada o un cojín en ese hueco por debajo de la región lumbar para minimizar la tensión de la espalda.

Si mantener las piernas estiradas te resulta incómodo, puedes flexionar las rodillas y apoyar las plantas de los pies contra la pared para que te resulte más cómodo.

Esta postura además de producir una gran relajación, mejora la circulación sanguínea y es un buen ejercicio de rejuvenecimiento facial al llevar riego sanguíneo hacia el rostro.

Si padeces hipertensión sustituye este último ejercicio por savasana que es un magnífico ejercicio para relajarse del que ya te hablé aquí.

Permanece en esta postura relajándote el tiempo que necesites. Inhala y exhala con calma y sin prisa, si todavía sientes tensión exhala por la boca con un suspiro mientras sueltas tu cuerpo.

Puedes ver más ejercicios de relajación dentro de las categorías rejalación y yoga.

Por una vida de equilibrio.

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