jueves, 9 de septiembre de 2021

Beneficios de una alimentación saludable.

 

Beneficios de comer sano

Lo que comes es importante para tu salud y calidad de vida.


Según la Organización Mundial de la Salud tener una alimentación saludable es importante porque ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares como el infarto de miocardio, los accidentes cerebro vasculares, el cáncer y la diabetes, que son las principales causas de discapacidad y muerte en el mundo. 

Este artículo analiza los 8 principales beneficios de una alimentación saludable y la evidencia detrás de ellos.

Si lo prefieres puedes ver la entrada en el vídeo de abajo



         1. Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo y se calcula que se cobran 17,9 millones de vidas cada año. 

Los factores de riesgo conductuales más importantes de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares son una dieta poco saludable, la inactividad física, el consumo de tabaco y el consumo nocivo de alcohol

Según la Fundación del Corazón y Accidente Cerebrovascular de Canadá es posible prevenir hasta el 80% de enfermedades cardíacas prematuras y accidentes cerebrovasculares a través de hábitos de vida saludable como seguir una alimentación saludable y realizar ejercicio físico habitualmente. 

La Organización Mundial de la salud aconseja reducir el consumo de sal y comer más frutas y verduras para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular. 

Según la Asociación Americana del Corazón los alimentos ricos en fibra como las legumbres, las frutas y verduras y los cereales integrales pueden ayudar a reducir los niveles de colesterol en sangre y reducir el riesgo de enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, obesidad y diabetes tipo 2. 

Una de las dietas más saludables que existen es la dieta mediterránea.

Los estudios muestran que seguir una dieta mediterránea rica en frutas y verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, pescado azul y aceite de oliva virgen extra ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. 

       2. Reduce el riesgo de cáncer.

Según la Sociedad Americana del Cáncer una mala alimentación aumenta el riesgo de padecer cáncer, en cambio, llevar una alimentación sana reduce el riesgo de padecerlo. 

Los estudios sugieren que cambios en el estilo de vida, como seguir una dieta saludable, podrían prevenir entre el 30% y el 50% de todos los cánceres. 

Algunos de los consejos que da la Sociedad Americana del Cáncer para llevar una alimentación saludable y reducir el riesgo de cáncer son comer una gran variedad de frutas y verduras, legumbres y cereales integrales y como fuentes principales de proteínas elegir preferentemente pescados y carnes blancas en lugar de carnes rojas y procesadas. 

         3. Mejora el estado de ánimo.

Una alimentación saludable puede mejorar tu estado de ánimo y tu bienestar mental, por el contrario una mala alimentación puede tener un impacto negativo en cómo te sientes.

Las investigaciones han encontrado que las dietas ricas en carbohidratos refinados y azúcares como los que se encuentran en los refrescos azucarados, pasteles, galletas, bollería, pastas y panes refinados, tienen un efecto perjudicial sobre el bienestar psicológico. (9)

Los datos de la investigación muestran que las dietas con altos contenidos de azúcares y carbohidratos refinados desencadenan un aumento de los síntomas de depresión y fatiga. 

Los estudios también muestran que una dieta saludable como la mediterránea rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, pescado azul y aceite de oliva virgen extra está asociada con un menor riesgo de depresión. 

La explicación de por qué lo que comes puede afectar a cómo te sientes es debido al efecto que la comida tiene en el microbioma intestinal.

Se ha comprobado que las bacterias intestinales estimulan la producción de serotonina, un neurotransmisor que regula el estado de ánimo y que hace que te sientas más feliz y tranquilo.

Se ha visto también que el tipo de microbiota intestinal depende en buena medida del tipo de alimentación, cuando llevamos una alimentación desequilibrada la microbiota intestinal se altera con lo que se altera también la producción de serotonina influyendo de manera negativa en el estado de ánimo.

         4. Aumenta la longevidad.

Llevar una alimentación saludable se relaciona con un aumento en la esperanza de vida.

Según un estudio realizado por la Escuela de Salud Pública de Harvard, las personas que mejoran la calidad de sus dietas comiendo más frutas, verduras, cereales integrales, pescado y frutos secos y disminuyendo la ingesta de carnes rojas y procesadas y bebidas azucaradas, pueden reducir significativamente el riesgo de muerte prematura. 

El estudio indica que incluso las mejoras modestas en la calidad de la dieta pueden influir significativamente disminuyendo el riesgo de mortalidad, y a la inversa, el empeoramiento de la calidad de la dieta puede aumentar el riesgo de muerte prematura. 

         5. Te mantiene joven.

La forma en que te alimentas influye en el aspecto de tu piel y en cómo envejeces.

La ciencia ha demostrado que un desequilibrio en la nutrición y los malos hábitos alimenticios son causas importantes del envejecimiento de la piel. 

La investigación ha confirmado que una dieta alta en grasas no saludables como las presentes en la bollería industrial o en los alimentos procesados envejece la piel al producir estrés oxidativo e inflamación de la piel. 

La investigación también ha demostrado que una dieta alta en azúcares refinados promueve el envejecimiento prematuro de la piel al producir estrés oxidativo e inflamación, además un consumo elevado de azúcares producen unas moléculas llamadas productos de glicación avanzada, estas moléculas producen estrés oxidativo e inflamación que envejece la piel.

Por otro lado, los productos de glicación avanzada degradan el colágeno de la piel que es el responsable de su firmeza y elasticidad, por lo que la piel adquiere un aspecto envejecido mostrándose flácida y con arrugas.

En cambio la investigación muestra que las personas que llevan una alimentación saludable envejecen más lentamente y su piel tiene un aspecto más joven.

Las dietas ricas en frutas y verduras y ácidos grasos saludables como los que se encuentran en el aceite de oliva virgen extra, el pescado azul y los frutos secos mantienen la piel más joven y saludable. 

          6. Te mantiene en un peso saludable.

Llevar una alimentación saludable te mantiene en  un peso saludable y en el caso de que tengas sobrepeso comenzar a comer sano te ayuda a bajar de peso. 

En cambio, llevar una alimentación desequilibrada rica en alimentos procesados con un alto contenido en azúcares y grasas no saludables hace que aumentes de peso muy fácilmente.

        7. Mejora la cognición y disminuye el riesgo de enfermedades neurodegenerativas.

Lo que comes es muy importante para mantener la salud de tu cerebro.

Las dietas ricas en azúcares refinados son perjudiciales para el cerebro, ya que promueven la inflamación y el estrés oxidativo.

Diversos estudios han encontrado una correlación entre una dieta alta en azúcares refinados y una función cerebral deteriorada. 

En cambio se ha visto que una alimentación saludable mantiene sano el cerebro y lo protege frente a diversas enfermedades.

Un metaanálisis mostró que llevar una dieta saludable como la mediterránea se asociaba con una mejor cognición cerebral en personas adultas mayores. 

La investigación también ha demostrado que un patrón dietético mediterráneo protege contra el deterioro cognitivo y disminuye el riesgo de demencia y alzheimer. 

          8. Fortalece el sistema inmune.

Tu sistema inmune te protege frente a las enfermedades por lo que es importante mantenerlo sano.

La manera en la que te alimentas influye en el estado de tu sistema inmune y por lo tanto influye en tu resistencia frente a diversas enfermedades.

Según una publicación en The American Journal of Clinical Nutrition la nutrición es un determinante crítico en la respuesta inmunitaria por parte del organismo y tanto la deficiencia de nutrientes como la sobrealimentación  y la obesidad reducen la inmunidad haciendo que el individuo sea más vulnerable a la enfermedad mientas que una alimentación saludable contribuye al buen funcionamiento de las defensas del organismo

Así que ya sabes, llevar una alimentación saludable tiene muchos beneficios para tu salud, si todavía no estás comiendo sano anímate y empieza ya.

Si quieres empezar a comer sano y no sabes muy bien por donde comenzar puedes leer más artículos sobre alimentación saludable en la sección Comer sano.

Por una vida de equilibrio.

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